HOMENAJE DE CROACIA VIVA A
NUESTRO PAPA JUAN PABLO II

Karol Wojtyla. Ese es el nombre de este Hombre que ha dejado su sello en la Tierra, llenándola con su amor, y haciéndola mejor. Es el nombre de la Persona que nos trajo y todavía nos trae cada día a JesuCristo y nos lo ha mostrado con cada gesto, con su entrega, con cada sonrisa, con cada lágrima, con cada paso que ha dado durante su Viaje de Vida. Es el nombre del elegido de Nuestra Madre, la Vírgen María.

Recemos por Él en este momento en que deja esta tierra. Recemos para agradecer por todo lo que ha hecho para y por nosotros.

El homenaje de Croacia Viva es éste, y comienza con esa canción tan sencilla y tan grande, tan viva, que el mismo Papa escribió y que tantas veces Ustedes y Nosotros hemos cantado. Ella representa la manera en que siempre nuestro Papa ha vivido su vida, y la manera en que quiere que nosotros vivamos.

PESCADOR DE HOMBRES

Tú has venido a la orilla
No has buscado ni a sabios ni a ricos.
Tan solo quieres que yo te siga.

Señor, me has mirado a los ojos.
Sonriendo, has dicho mi nombre.
En la arena he dejado mi barca.
Junto a tí buscaré otro mar.

Tú sabes bien lo que tengo:
en mi barca no hay oro ni espadas;
tan sólo redes y mi trabajo.

Tú necesitas mis manos,
mi cansancio que a otros descanse,
amor que quiera sequir amando.

Hvala, Karol Wojtyla. Hvala Sveti Oce.        Volver

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EN SU PRIMER DISCURSO EN TIERRA CROATA DURANTE SU VIAJE PAPAL Nro. 100 , EL PAPA RINDE HOMENAJE A LA HISTORIA MARTIRIAL DE CROACIA.

RIJEKA, 5 Jun. 03 (ACI).-Durante la ceremonia de bienvenida en el aeropuerto de Rijeka, donde fue recibido por el presidente Stiepan Mesic, el Papa Juan Pablo II rindió un emotivo homenaje a la historia de martirio de Croacia.

Arrancando conmovedores aplausos de los presentes, el Papa inició su discurso diciendo: “Con íntima alegría pongo pie por tercera vez en el amado suelo croata. Agradezco a Dios Omnipotente por haberme concedido regresar a vosotros, en este mi centésimo viaje apostólico”.

El Pontífice señaló que había venido “para cumplir la tarea del Sucesor de Pedro, y para traer a todos los habitantes del país un saludo y un augurio de paz”; y recordó inmediatamente a “las antiguas raíces cristianas de esta tierra irrigada por la sangre de tantos mártires. Pienso en los Mártires de los tres primeros siglos -en particular en los Mártires de Sirmio y de la Dalmacia romana- y pienso en los de los siglos sucesivos, hasta el siglo pasado con la heroica figura del Beato Cardenal Alojzije Stepinac”.

“El recuerdo de estos intrépidos testimonios de la fe me hace pensar con gratitud y conmoción en la Iglesia que los ha generado y en los tiempos difíciles durante los cuales ésta ha custodiado celosamente su fidelidad al Evangelio”.

Tras recordar el papel que ha jugado el catolicismo en la historia del país, el Pontífice señaló que éste “podrá continuar contribuyendo eficazmente a su presente y su futuro”.

Al referirse luego al “doloroso pasado reciente” de conflictos étnicos y religiosos en la región, Juan Pablo II el Papa invitó a “no cansarse cuantos están investidos de autoridad en el campo civil y religiosos de curar las heridas causadas por una guerra cruel y sanar las consecuencias de un sistema totalitario que por mucho tiempo ha tratado de imponer una ideología contraria al hombre y a su dignidad”.

Antes de encomendar el país a San José, patrono de Croacia y a la Virgen en la advocación de “Advocata Croatiae, fidelissima Mater” (Defensora de Croacia, fidelísima Madre) el Pontífice concluyó señalando: “mirando hacia adelante con confianza y esperanza, es ahora necesario consolidar, con la contribución responsable y generosa de todos, una estabilidad social que promueva ulteriormente el compromiso de trabajo, la asistencia pública, la educación abierta a toda la juventud, la eliminación de toda forma de pobreza y desigualdad, en un clima de cordial relación con los países vecinos”.

MOTIVO DEL VIAJE DEL PAPA: BEATIFICAR A SOR MARIJA PETKOVIC. El Papa destaca el papel de la mujer en la Iglesia.

DUBROVNIK, 6 Jun. 03 (ACI).-En la emotiva y multitudinaria beatificación de Sor Marija de Jesús Crucificado Petkovic en el espectacular marco de la medieval ciudad de Dubrovnik, el Papa Juan Pablo II hizo un enérgico alegato a favor del papel de la mujer y de la vida consagrada en la Iglesia y en Croacia.

El Pontífice se trasladó en avión en la mañana del viernes desde Rijeka a Dubrovnik, ciudad de casi 46.000 habitantes que se encuentra al sur de Croacia, donde celebró la Santa Misa y beatificó a la Sierva de Dios Sor Marija de Jesús Crucificado Petkovic.

Después de aterrizar se dirigió en papamóvil al puerto turístico, que se encuentra en el centro de la ciudad. La ensenada portuaria, que puede acoger a 50.000 personas, estaba llena de gente.

En la homilía, el Santo Padre afirmó que Sor Marija, “conquistada por el amor de Dios, decidió consagrarse para siempre a Dios, realizando la aspiración de entregarse totalmente al bien espiritual y material de los más necesitados. Fundó entonces la Congregación de las Hijas de la Misericordia de la Tercera Orden Regular de San Francisco, con la tarea precisa de ‘difundir y propagar, mediante las obras de misericordia espirituales y corporales, el conocimiento del amor divino’”.

A pesar de las dificultades -continuó- la beata siguió adelante “ofreciendo sus sufrimientos como actos de culto y sosteniendo a sus hermanas con la palabra y con el ejemplo”.

Durante 40 años gobernó su Instituto con sabiduría materna, abriéndolo al compromiso misionero en diversos países de América Latina”.

El Papa señaló que la figura de la beata “me lleva a pensar en todas las mujeres de Croacia, en las que son esposas y madre felices, así como en las que están marcadas para siempre por el dolor debido a la pérdida de un familiar en la guerra cruel de los años noventa, o por otras amargas desilusiones que han experimentado”.

Juan Pablo II puso de relieve que “el desarrollo frenético de la vida moderna puede llevar al ofuscamiento o incluso a la pérdida de lo que es humano”. “Quizá más que en otras épocas de la historia, nuestro tiempo tiene necesidad de ‘aquel 'genio’ de la mujer que asegure en toda circunstancia la sensibilidad por el hombre'”, agregó. “¡Mujeres croatas –exclamó el Papa-, conscientes de vuestra dignísima vocación de ‘esposas’ y de ‘madres’, seguid mirando a todas las personas con los ojos del corazón, id a su encuentro y estad cerca de ellas con la sensibilidad propia del instinto materno! Vuestra presencia es indispensable en la familia, en la sociedad, en la comunidad eclesial”.

“Pienso de modo especial en vosotras, mujeres consagradas como Marija Petkovic, que habéis aceptado la invitación a seguir con un corazón inseparable a Cristo, casto, pobre y obediente. No os canséis de responder fielmente al único Amor de vuestra existencia. La vida consagrada no es sólo un compromiso generoso de un ser humano; es sobre todo la respuesta a un don que viene de lo más alto y que debe ser acogido con plena disponibilidad”.

“¡Que la experiencia cotidiana del amor gratuito de Dios por vosotras os impulse a donar sin reservas vuestra vida en servicio de la Iglesia y de los hermanos, confiando todo, el presente y el futuro, a sus manos!”.

El Papa concluyó pidiendo que la comunidad cristiana croata “crezca y se fortalezca en el perdón recíproco, en la caridad y en la paz”.

Después de la beatificación, el Santo Padre se dirigió a la residencia del obispo de Dubrovnik, Mons. Zelimir Puljic, para el almuerzo. Por la tarde, el Papa regresó en avión a Rijeka para pernoctar en el seminario arquidiocesano.

EL PAPA A LOS JOVENES CROATAS: ¡QUE JESUS SEA VUESTRO COMPAÑERO DE CAMINO!

RIJEKA, 8 Jun. 03 (ACI).- Al concluir la emotiva Misa celebrada en la Plaza del Delta en la Solemnidad de Pentecostés, el Papa Juan Pablo II se dirigió a los jóvenes durante el último Regina Caeli de este año, invitándolos a no conformarse con una vida de ideales mezquinos.

“Deseo saludar de modo particular a los jóvenes de Croacia”, dijo el Papa durante la oración mariana. “Vosotros lo sabéis queridos amigos: el Papa os mira con confianza y esperanza, y os renueva la invitación a ser centinelas de la mañana, pueblo de las beatitudes, como os he definido en el curso de las recientes Jornadas Mundiales de la Juventud”.

“A vosotros –continuó el Pontífice-, que con la vida familiar y profesional para la cual ahora os preparáis seréis investidos de gran responsabilidad por el bien de la sociedad civil y eclesial, os recuerdo que el hombre vale por aquello que es antes que por lo que hace o posee; que las pequeñas metas no saciarán jamás la sed de felicidad y de plenitud encerrada en vuestro corazón; que la misión confiada por la Providencia a cada uno de vosotros no podrá ser cumplida por ningún otro”.

¡Haced del Señor Jesús, escuchado y seguido como Maestro de vida, el Compañero de vuestro camino!

El Papa concluyó el Regina Caeli pidiendo a María que obtenga “con su poderosa intercesión, a todo el pueblo de Dios la docilidad la a las inspiraciones del Espíritu Santo, la fuerza de la coherencia de la fe, el coraje del testimonio en cada circunstancia de la vida”.

Por la tarde del domingo, el Pontífice se reunió con el Primer Ministro de Croacia, Ivica Racan y posteriormente realizó una visita privada al histórico Santuario mariano de Nuestra Señora de Trsat, “Reina del Adriático”. Volver

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FOTOS DEL PAPA EN CROACIA Y EL MUNDO

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Palabras del Papa al pisar suelo croata.

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(Version croata)

KRIST NA ZALU

Krist jednom stade na žalu
tražec ljude za velika djela
da love srca božanskom rijeci.

O Bože, zar si pozvao mene?
Tvoje usne moje rekoše ime.
Svoju ladu sada ostavljam žalu,
odsad idem kamo šalješ me ti.

Ja sam siromašan covjek.
Moje blago su predanost Tebi
i srce cisto da idem s Tobom.

Ti trebaš dlanove moje,
moga srca ražaren plamen
i kaplje znoja, samocu moju.

Ti i ja krecemo danas
lovit' srca na moru života
a mreža bit ce Rijec Božja prava.